
Características: Piel muy dura y prácticamente inerte, con una perla central (placa calcificada) rodeada de un grano granulado tipo lija fina. Es de las pieles más resistentes a rayones y golpes usadas en botería, comúnmente en la punta o talón de la bota por su dureza. El acabado pulido resalta el brillo de la perla; el mate conserva un aspecto más rústico.
Cuidados: Limpiar solo con paño ligeramente húmedo; no necesita hidratación frecuente por ser una piel casi mineralizada. Cada 3-4 meses aplicar una cera neutra sobre la perla para mantener su brillo, puliendo con paño suave en movimientos circulares.
Evitar: Productos ácidos o de limpieza abrasivos sobre la perla (la opacan permanentemente), golpes directos con objetos duros (puede fracturar la placa), y sumergirla en agua.